domingo, 4 de octubre de 2009

Me lleva picando el pie todo el día...

Estaba fumada cuando le cambié la cuerda. Salieron unos sonidos muy raros cuando la estaba afinando. Muy graves para tratarse de un MI. Siempre, quiera o no, va a pasar por toda esa infinidad de notas al afinarla por primera vez. Universalmente hablando, hasta que llega a ser un MI pasa por tantas otras, digamos, para convertirse en lo que es, antes ha tenido que ser RE, RE 1/4, RE 2/4, etc.
Ha sido, por tanto, muchas otras notas, cada cual diferente de la anterior, antes de ser lo que es ahora.
De hecho, de no afinarla con frecuencia en este primer período de su vida como sonido MI, volverá a sus anteriores "Yo". Será más de un RE# con frecuencia, pero regresará a su vida de MI si yo la pongo a raya.
En una vida de continuos cambios, hay que adaptarse o quedarse atrás; y como el hombre, la cuerda también es un ser de costumbres. Y morirá como MI, espero. Bueno, en realidad me da igual. Que se muera como RE# si quiere, y ojalá te recicle gracias a las facilidades que nos proporciona el estado (dudo mucho que lo haga) y acabes convirtiéndote, después de los procesos de reciclaje, en algún otro tipo de nota, la que quieras.
Bueno, dejando este tema y volviendo a lo de antes, que al afinarla hacía notas que sonaban raro y yo me puse a darle vueltas a la clavija hacia los lados y me ponía a trastear. El sonido es horrendo pero me gusta, no se por qué. Entonces decidí que buscaría un micro y grabaría una base haciendo locuras paranoicas con la cuerda implicada, y después haría cosas todavía más delirantes encima. Me pareció una buena idea, pero como me daba pereza lo del micro pensé en la camara de video que tengo al lado, pero en seguida se quedó sin batería. No llegué a grabar nada de la cuerda en cuestión.
Entonces fue cuando dejé el tema y la afiné del todo. Empecé a tocar y sonaba tan bien en general que quería grabarlo. Pero la cámara sigue sin batería.
Me pareció muy David Lynch la escena.

martes, 29 de septiembre de 2009

En la noche

No hay nada mejor que un lunes de fiesta para empezar la semana.
Copas, entretenimiento, hombres.


Hombres maduros, sedientos de sexo que me manosearon y moldearon a su gusto.
Miradas fuertes, lascivas. ¡no me mires así! pero esta noche dejaría que hicieras conmigo lo que sea, lo que pensaste cuando me miraste de esa manera.

Siempre acabo dejándome. ¿Será porque Él no está conmigo? Si no está tengo que olvidarme como sea, dejándome a cualquiera que se me arrime y me de una breve demostración del cariño que él no me está dando. Es más, en el fondo nisiquiera sé si estar con él frenaría, de alguna manera, mis ganas de tirármelos a todos. Nunca llegué a averiguar si se debe a un problema de autoestima, a algun trauma de la infancia o problema psicológico, o a la más simple y natural ansia sexual. Me gustan demasiado los hombres como para evitarlo.

Supongo que cupido todavía no me visitó. Dicen que cuando te enamorás no te fijás en nadie más que en el que te enamoró. Puede ser cierto, yo quiero que lo sea. Ojalá él me amara y yo lo amara, y no necesitaramos a nadie más, aunque quizás eso fuera igual de destructivo que el querer acostarme con cualquiera. Querer demasiado puede ser destructivo. Qué fallo. Quizás pueda uno enamorarse sin crear dependencia hacia la persona que ama.

Sigue siendo más fácil dejarse llevar por el vicio y el falso cariño, que no termina de llenar pero te hace libre. -O no.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Todvía en pié

Hay veces que duelen cosas. Duelen porque las pensás. Hay una muy buena y eficaz solución para eso. Puede parecer algo complicado al principio, pero es fácil mantener la mente ocupada con otras cosas. A parte, todo tiene un motivo y una explicación. Creo que la clave reside en aceptarla y entenderla. Llegar hasta el final de la cuestión y aceptarlo. Desacerlo, desarmarlo por completo y ver lo que es en realidad. Llegar a la verdad, por muy molesta que sea siempre es mejor. Hacer eso facilita su comprensión y aceptación.

De pronto como si fuera dejando de doler. Tenés que sentirte bien con vos mismo si querés que esto funcione mejor. ¡También hace que el dolor se vaya!

Nada es para tanto ni nada es para siempre. ¡No te olvides nunca de eso!

jueves, 24 de septiembre de 2009

Quien ríe último

Fijándome en las relaciones humanas, llegué a las siguientes conclusiones.
Hay 3 motivos generales por los que la gente busca relacionarse, y estos son:


1. Sexo

2. Interés

3. Sentirse bien con uno mismo


Fijate bien, las tres tienen algo en común. - Te voy a explicar qué.



1.Sexo

La gente busca placer sexual (ya sé, nada nuevo..) ante todo nos gusta tener bien satisfechas nuestras necesidades sexuales. A quienes no les basta con masturbarse, lo buscan relacionandose. Ahora bien, para quien tiene pareja esto es habitualmente fácil de solucionar, pero quien no tiene pareja, ni "amiguitos" con quienes practicar ocasionalmente el sexo, la historia se complica, porque implica un esfuerzo superior en lo que a relacionarse se refiere.

Me explico. Estas personas, van a tener que salir, buscar, insinuarse, interpretar las sutiles o no tan sutiles respuestas de la persona seleccionada, desprenderse de todo posible complejo y (si se da) lanzarse al agua, digo, coger. ¡Qué largo! Todo por saciar nuestra siempre implacabe y a veces no disimulable tensión sexual. Nos gusta sentirnos deseados, eso alimenta nuestro ego.

Los más vagos o inseguros tienen la chance de elegir entre una amplia selección de muñecas inflables, pornografía, y diversos y extravagantes artilugios que aseguran la satisfacción del cliente por un módico precio. Eso no implica relacionarse. Bueno, eso si lo comprás por internet y te lo traen a casa, cómo no, con la mayor discreción. Sino, otra vez te planteo el tema inicial.



2. Interés

Querías un consolador y te lo fuiste a comprar al sex shop más cercano. Te haya dado verguenza o no, yo me apuesto el meñique del pié izquierdo a que hubieras preferido evitarlo.

Las relaciones que se nos dan exclusivamente por interés, las bancamos por utilidad, hasta que hayan cometido su finalidad. Cuando el individuo nos dio lo que buscábamos, chau.

Esto demuestra lo evidente: si nos hubiéramos podido saltar el paso de establecer contacto humano lo habríamos hecho, pero dado que era necesario lo hicimos sólo hasta conseguir nuestro objetivo. ¿Te parece egoísta? (no me refiero sólo al que atendía el sex shop, obvio, sino trasladándolo a un ámbito más general. Tampoco hay tiempo de ampliar demasiado en detalles.)



3. Sentirse bien con uno mismo

Seguro que oíste mil veces que el ser humano es un ser social. Es verdad, y no especialmente porque lo diga yo, también hay mil estudios y demás experimentos científicos que prueban lo mal que puede terminar un individuo en aislamiento.
No me gusta, de hecho, decir que el ser humano se relaciona sólo por motivos de ego, pero si me parece cierto en parte. Por norma general nos encanta sentirnos admirados, deseados y envidiados. Esas cosas son las que alimentan nuestro (falso)ego. Cuando buscamos relacionarnos por esos motivos, es egoísta. Solo lo que hacemos de forma desinteresada, sin esperar un aplauso, nos hace humanos. Eso es lo que nos diferencia del baile del pavo real y las peleas entre los machotes de una manada de alces.

Por cierto, nadie ríe último. Cuando crees que ganaste tenés a otro que se te ríe en la espalda.

¡Hay que cultivarse señores! ¡Compartan desinteresadamente sexo y alegría!